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Cómo dejar de ser macho

¿Como pensar el machismo y masculinidades desde una perspectiva de género? es complejo hablar sobre el tema, sin embargo existen estrategias, unas más radicales que otras.

Platicamos con Gabriel Pérez, filósofo, psicólogo y Co-Director de La Rizoma, sobre los mecanismos que recomienda poner en práctica para desconstruir el machismo.

¿Cómo crees que en el día a día, desde nuestros hogares podemos desconstruir ese comportamiento arraigado?

Se dice que la familia es el núcleo de la sociedad, particularmente porque es el espacio en donde se construyen identidades y se desarollan una moral.

En otras palabras, la familia es uno de los principales agentes de socialización. Para adaptar de la filosofa francesa Simone de Beauviour “una persona no nace hombre, una persona se convierte en hombre”.

Específicamente quiero pensar en cómo los hombres se dan cuenta de sus privilegios en el hogar. A los hombres se les cocina, se les lava la ropa, se les limpia su cuarto, se les da espacio y tiempo para divertirse y ver la televisión, etc.

Así, adentro del hogar el hombre se da cuenta de que el mundo esta construido para él, de que sus necesidades y sus caprichos van de primero.

Cuando se reconoce esto como una dinámica problemática y generacional, un hombre, un padre, un hijo, un primo, puede parar y decidir cambiar estas dinámicas familiares. ¿Pero cómo?

A las mujeres el trabajo del hogar se ha naturalizado y normalizado. Un hombre puede aliviar y destruir esta normalización colaborando con los deberes de la casa, principalmente con el cuido de los niños y niñas menores y con el mantenimiento de la casa.

En otras palabras los hombres tiene que aprender de que no todo deber va a recaer sobre las mujeres. Tiene que activamente colaborar en la casa a través de la comunicación y la acción.

Esto significaría cambiar totalmente las dinámicas del hogar. Sencillamente, los hombres tienen que cocinar para ellos mismos y para su familia, tienen que cuidar a los menores, tienen que salir de comprar, tienen que lavar su ropa y las sábanas de la cama, tienen que barrer y lampasear la casa.

Pero hay que hacer estas cosas no para que la sociedad valore tu esfuerzo y tus acciones, pero hacerlas porque sos una persona decente.

Tener una familia que delege los deberes de la casa y que se comunique constantemente crear un nuevo modelo de familia que sera menos jerárquica y más igualitaria.

En mi casa, mi familia tiene reuniones semanales donde hablamos de cómo nos sentimos y de los planes de la semana.

Aquí delegamos responsabilidades y todo se hace a través de asociaciones voluntarias. Es una manera de pensar la familia de una manera más horizontal lo que le hace la vida más fácil a todos los familiares y así crea nuevos imaginarias para los hombres.

Esta idea también requiere que los hombres reconozcan y llamen la atención a sus privilegios. Por ejemplo, los hombres tienen que llamarle la atención si los padres tratan diferentes a los hijos que a las hijas.

Desde los centros de estudios, donde predomina el bullying al más indefenso, ¿cómo sugerís desconstruir el machismo?

La primera defensa en contra del machismo es visibilizarlo. Cuando presenciés un comentario o un acto machista hay que mostrarlo, visibilizarlo y criticarlo.

Una estrategia es: cuando alguien diga un chiste misógino, deciles que te lo expliquen, que te digan por qué el chiste da risa, por qué les parece gracioso burlarse de las mujeres.

El machismo sucumbe ante las personas organizadas. Yo sugiero en las escuelas y universidades que los estudiantes se organicen en grupos de estudio o en grupos de defensa que estén compuestas para leer, educarse y combatir el machismo.

En otras palabras, un grupo de 5 estudiantes pueden reunirse a compartir artículos y a educar al resto de la comunidad estudiantil.

Este grupo de estudiantes puede también responsabilizar a las autoridades de las instituciones educativas. Si un profesor dice algo o coquetea con una estudiante, o es un profesor que “todo mundo sabe que es creepy” pues aquí es cuando se tiene que escalar la situación y hablar con las autoridades de la institución.

En la secundaria, había una “norma” en la cual los hombres tenían que tener el pelo corto y las mujeres podían tener el pelo largo.

A mí me encantaba ocupar el pelo largo hasta que la directora del colegio me dijo que me lo tenía que cortar. Noté cómo esta “norma” perpetuaba estereotipos de género y organicé una protesta en donde quería visibilizar la discriminación en base al género y compre pañuelos rojos y negros.

Los pañuelos rojos simbolizaron que esa persona había vivido discriminación en base a su género. Y los pañuelos negros simbolizaban solidaridad con las personas que habían sido discriminadas.

Estos pañuelos se amarraban en sus brazos, y logré que más de 50 estudiantes los ocuparan. ¡Hasta el hijo de la directora del colegio lo ocupó!

Es importante no quedarse callado ante el machismo y tambien es importante crear una red de ayuda y apoyo mutuo entre personas que quieran enfrentarse al machismo o simplemente sanar de sus consecuencias.

Soy un chavalo de 18 años y estoy rodeado de amigos que dicen piropos a las chavalas. Que vulgarean a los gays de la universidad y si no demuestro mi fuerza me excluyen del grupo. ¿Qué debo hacer?

Esto pasa demasiadas veces. Lo cual ha creado una pasividad ante toda la violencia machista. No reaccionar ante los insultos te hace un cómplice.

Aunque no querás participar, si no decís nada estás participando en la cultura machista. El machismo solo se acaba si dejamos de participar en él y si nos organizamos activamente en contra de él.

Si sos neutral en situaciones de injusticia, estarás apoyando al opresor. Pensalo bien, realmente ¿de qué te sirve salir con hombres que construyen su masculinidad insultando a las mujeres y a la comunidad cuir?

No es suficiente decir que uno “no es machista”, lo que hay que decir y practicar es que uno sea “anti-machista”. Tenes que cambiar tu círculo de amigos.

Yo te recomiendo rodearte de mujeres y así forjar lazos de amistad y de solidaridad con las personas que sufren más de la violencia machista.

No vale la pena rodearte de personas misóginas. No vale la pena perpetuar imaginarios de masculinidad que se construyen al insultar a las mujeres. Y si te excluyen, que te excluyan. Formá tu propio grupo. El futuro es y será feminista. La historia te hará tomar bandos, ¿de qué lado querés estar?

¿Qué otras maneras de disminuir el machismo sugerís?

Existen muchas maneras, para enumerar un poco:

-Educate sobre el feminismo y su historia, cual ha sido la corriente más fuerte en contra del machismo.
-Valorá a tus amigas mujeres, no como objetos sexuales, pero como amigas. Escuchá y aprendé sobre sus experiencias.
-Experimentá con tu cuerpo y con tu propio placer. Con tu forma de vestir y tu forma de hablar, ¡tu cuerpo es tuyo no dejes que el patriarcado lo domine!
-Llamale la atención a las personas machista. Esto toma mucho valor pero siempre recordá que estás participando en un movimiento global en contra de uno de los monstruos más violentos y fuertes que existe!
-Cambia las dinámicas de género en tu familia y en tus espacios laborales.

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